
ACADEMIA DE FISIOTERAPIA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA
Leídos el 5 de marzo de 2026
VALENCIA
Discurso de contestación de Josep Benítez a Lirios Dueñas
Querida Lirios, autoridades, académicos, compañeras y compañeros, amigas y amigos:
Hoy tengo el honor de pronunciar este discurso de contestación para dar la bienvenida a nuestra Académica Lirios Dueñas, una mujer cuya trayectoria profesional, académica y humana es, sencillamente, excepcional. Tengo el privilegio de hablar de alguien que encarna la sensibilidad, la cercanía y la profunda vocación de servicio que dignifican a la fisioterapia.
Una profesional brillante y cercana que, ya desde sus inicios, mostró algo que la ha acompañado siempre: una curiosidad infinita, una capacidad de trabajo inagotable y una voluntad firme de que el conocimiento sirviera para mejorar la vida de las personas.
Se diplomó en Fisioterapia por la Universitat de València en 1999. Su primera etapa profesional en el Instituto de Biomecánica de Valencia fue decisiva. Allí, gracias a una beca FPI y posteriormente a un contrato laboral, pasó cuatro años que marcaron su identidad profesional.
En el IBV se formó en equipos multidisciplinares junto a ingenieros, traumatólogos y especialistas de diferentes ámbitos. No solo se especializó en biomecánica del pie y análisis de presiones plantares: contribuyó a desarrollar tecnología pionera, como el sistema Biofoot-IBV®. Además participó en 14 proyectos —incluyendo tres europeos y un Plan Nacional— y colaboró con prestigiosas empresas del sector del calzado.
Su trabajo permitió la transferencia tecnológica a más de 1.000 clínicas y hospitales, un impacto extraordinario para alguien que apenas comenzaba su carrera.
Pero quizá lo más significativo es que, incluso hoy, Lirios sigue hablando del IBV como una familia. Porque allí donde trabaja, crea vínculos, construye comunidad y deja huella.
Tras su etapa en el IBV, Lirios se adentró en la práctica asistencial con la misma pasión. Dirigió la Clínica Rehabilitación Funcional Facultades y, más tarde, la Clínica Fisioterapia Marítim, un centro multidisciplinar con 14 profesionales.
En ambos lugares no solo ejerció, sino que lideró equipos, acompañó a pacientes y creó entornos de trabajo que aún hoy recuerda con afecto.
Su espíritu pionero la llevó a coordinar el primer Servicio de Atención al Deportista en una universidad pública española, en la Universitat Politècnica de València. Durante diez años supervisó a 36 estudiantes y atendió a más de 1.500 deportistas de 30 disciplinas distintas.
También participó en la creación de la primera Unidad de Rehabilitación Cardíaca Fase III en un complejo público en España, en Abastos, y contribuyó a extender este modelo por la Comunidad Valenciana.
Su estancia formativa en el Charing Cross Hospital de Londres, en el marco del proyecto Euroaction, reforzó su visión comunitaria y preventiva de la fisioterapia.
En cada paso, Lirios demostró una capacidad extraordinaria para crear estructuras nuevas, para unir práctica clínica, formación y desarrollo investigador, y para situar siempre a la persona en el centro.
Si hay un ámbito donde Lirios ha dejado una huella profunda es en la docencia universitaria.
Con más de 4.400 horas oficiales de docencia y 21 años de experiencia, ha formado a generaciones de fisioterapeutas que hoy ejercen con una mirada más humana y más crítica gracias a ella.
Desde 2011 es responsable de la asignatura de Fisioterapia en Atención Primaria y Comunitaria, una asignatura que no solo es referente nacional, sino que ha contribuido a redefinir el papel de la fisioterapia en el sistema sanitario.
Participó en la elaboración de su plan de estudios, ha sido entrevistada por la Conferencia Nacional de Decanos y forma parte del grupo de trabajo que impulsa la integración transversal de esta asignatura en todo el Estado.
Su docencia se caracteriza por la innovación: siete proyectos de innovación docente, dos proyectos consecutivos como IP en Aprendizaje-Servicio y premios de la Conferencia Nacional de Decanos y del Desafío DASP durante dos años seguidos.
Pero más allá de los números, lo que define a Lirios como docente es su capacidad para convertir la teoría en experiencia real, para unir universidad y centros de salud, para enseñar desde la vida y no sólo desde los libros.
La investigación de Lirios es un ejemplo de coherencia y de compromiso.
Tras una primera etapa centrada en la biomecánica y la transferencia tecnológica, orientó su mirada hacia el dolor musculoesquelético crónico, motivada por su contacto directo con pacientes y estudiantes.
Ha investigado el hombro, la artrosis de rodilla y, más recientemente, los factores contextuales y el nocebo, un ámbito en el que se ha convertido en referente nacional e internacional.
Su colaboración con el prestigioso grupo Pain in Motion de Bélgica, sus premios —como el Young Investigator Award en 2017 o el Premio Fundación Grünenthal— y su participación en proyectos europeos avalan una trayectoria sólida y con impacto.
Proyectos como WISE, centrado en el ejercicio en mujeres jóvenes, o EmpowerHer, que lidera actualmente y que acompaña a mujeres supervivientes de cáncer de mama, muestran su sensibilidad especial hacia la mujer y su capacidad para liderar iniciativas transformadoras.
Con 50 publicaciones indexadas, 1.000 citas, dos sexenios CNEAI y participación en metaanálisis de alto impacto, Lirios ha demostrado que la investigación puede ser rigurosa sin perder la humanidad que la inspira.
En referencia a tu ilustrador, cargado de humanidad, e innovador discurso, permíteme, enmendar la mayor, no por falta de realidad y peso, sino por justo lo contrario, por exceso de atención. Conviene recordar algo esencial: si ponemos todo el foco en el dolor, corremos el riesgo de caer en el ritmo del péndulo, de ir de un extremo a otro sin avanzar. Centrémonos, mejor, en el centro del universo clínico: la recuperación funcional. Que el movimiento sea nuestra guía y la educación, la herramienta para provocar cambios informados. Y sin olvidar los medios físicos y el poder que tienen para estimular sistemas, tejidos y células, cuando se aplican con criterio, intención y medida.
Lirios no entiende la fisioterapia como un ámbito aislado. Para ella, la profesión es un puente entre la ciencia, el sistema sanitario y la ciudadanía.
Sus tres modelos de utilidad patentados, relacionados con el descanso, con una explotación comercial superior a dos millones de euros, su participación en el Health Literacy Working Group de EFIC, su colaboración con la Cátedra Salud y Dolor de Málaga y su intensa labor divulgativa —más de 100 cursos para PAS y PDI— son prueba de ello.
En la gestión académica destaca por los numerosos cargos ocupados, siempre con gran dedicación, como secretaria de departamento, coordinadora de 1º y 3º curso, coordinadora de movilidad internacional, miembro de comités éticos y secretaria del Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad Valenciana. En todos estos roles ha mostrado un liderazgo que pone siempre por delante a la persona, que escucha, que acompaña y que construye.
Lirios es pionera, referente, investigadora, docente, clínica, gestora.
Pero, sobre todo, es puente.
Puente entre universidad y sistema sanitario.
Puente entre investigación y práctica clínica.
Puente entre tecnología y humanidad.
Puente entre mujeres que buscan empoderarse y profesionales que quieren acompañarlas.
Puente entre lo que somos hoy como profesión y lo que podemos llegar a ser.
Querida Lirios, hoy esta Academia te recibe con orgullo. Reconocemos tu trayectoria, sí, pero también tu sensibilidad, tu cercanía, tu capacidad de crear comunidad y tu compromiso con la sociedad. Reconocemos tu manera de entender la fisioterapia como un acto profundamente humano, donde la ciencia y la técnica sólo tienen sentido si mejoran la vida de las personas.
La Academia gana hoy una académica brillante, pero también una mirada, una voz y una forma de trabajar que nos hará mejores. Y permíteme decir algo más: tu discurso debería ser de obligada lectura, no sólo para el estudiantado —futuros fisioterapeutas—, que también, sino para el profesorado.
En nombre de todos, bienvenida.
